|
Espionaje
Kirk, mi amigo detective privado,
me ha ayudado, en ocasiones, a escanear
placas de carros de mujeres que me dan
esa mirada que todos buscamos. Información,
nos hace sentir mas cerca, poderosos; cualquier
cosa de ella que aun no sabemos- dirección,
ingreso anual, estado civil, si es propietaria
o renta, educación, toda información necesaria
para saber si vale la pena seguirla. Espionaje
empieza de muy joven, inocentemente en la
primaria, para saber el nombre de aquella nena
sentándose a través del pasillo en otro salón de clases.
Nos envolvemos en amores secretos como tal suéter
de algodón, misterioso porque no da para explicar la
atracción, y aun, con miedo, y aunque este
en su trabajo, de alguna manera tu sabes que cuando
pases manejando por su casa, ella estará ahí en el jardín
dándole agua a los crisantemos. Pero de todas maneras
pasamos, por que sabemos que se puede pretender
haber tomado una vuelta incorrecta. Y que coincidencia,
que gracioso, pero también, que agradable.
Espionage
Kirk, my private detective-friend,
has helped me on occasion run license plates
of women who’ve given me that look
we all look for. Information
makes us feel closer, powerful, anything about her
we don’t already know – address, annual income,
marital status, does she own or rent,
education, all the information needed
to know if it’s worth pursuing. Espionage
begins very young, innocently
in grade school, trying to find out
the pretty girl’s name
sitting across the hall in another classroom.
We wrap ourselves in secret loves
like a thick cotton sweater, mysterious
to ourselves because we can’t explain
the attraction, yet, we’re scared,
for even though she’s at work,
somehow you know when you drive past her house,
she will be standing in the front yard
watering the chrysanthemums. But we drive by
regardless, because we know enough
that we could pretend it was coincidental,
a wrong turn. How funny. And then, how nice.
|